23 de enero de 2013

Desde las cunetas olvidadas gritan
los sueños de otro mundo;
desde los años que ya han abdicado,
desde el corazón
exánime de la esperanza, imploran,
—Cantos desgarrados de sirena,
primaveras ajadas
con el alma tronchada y las manos húmedas,
los futuros que fueron derrotados,
otra vez, con la expresión
agraviada del sabio que conoce.
Desembocamos errores en la historia,
pero quienes entregaron sus nadas
apostando a doble o muerte
su dignidad, éstos, no lo dudaron jamás,
sus fusiles eran el pueblo
y el futuro no puede ser dibujado
sino con un cincel.

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