12 de noviembre de 2012

Nuestro amor sin cristales,
sin quimeras enturbiadas por nubes;
amor de mar desnudo
sin escudos inmunes.
Duermen tu boca y nuestro amor desnudo
en la orilla sin lumbre
de un mañana prófugo,
dejando que nuestras manos subyuguen
designios amarillos.
Mirar la madrugada sin volumen,
morir en tus pestañas,
ver el azul que sube
en el rincón descalzo:
amor sin cristal, amor que nos cure.


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