18 de octubre de 2012

Silva arromanzada de nostalgias y sueños

El letargo de la noche se cierne
llenando los silencios de vacío.
Un ácido negro,
en los rincones de mi alma perdido,
se busca a sí mismo,
te busca a ti, en mis venas de hilo.
¿Cuando fue que se llevó la mañana
ese amor cautivo?
¿Cuando podré dejar
de olvidarte en un sueño prohibido?
El rumor mudo de la ciudad calla
un invierno tranquilo
y recuerdo tus labios de verano
al final del camino.


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