24 de enero de 2012

soneto de estado

Vuelve, por donde rihela suave la Luna,
por donde hoy van a morir las fieras,
una época que tu no quisieras
ver ni desde el lecho ni en la cuna.

Vuelve el tufillo amargo tras la bruma;
vetustas mentes no perecederas
a la vida se aferran, calaveras.
La desgracia siempre llega oportuna.

A los muertos les vuelve a hervir la sangre,
de hastío se revuelcan en su tumba
y ya ni los muertos viven tranquilos.

La justicia no calla: está exangüe,
y de mentiras la ciudad retumba.
Marionetas que entregamos los hilos.

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