21 de enero de 2012

Controversias

Agoniza los hálitos la tierra:
cadáveres, lujos, paro y putas.
Qué más dará todo si tú disfrutas
con lo trágico que el dinero encierra.

Salimos tan tristes a la palestra
con los ojos cerrados, sin dignidad;
degradamos tanto nuestra libertad
que la culpa no deja de ser nuestra.

Esquinas desprenden hedor cetrino,
marionetas quieren vivir con prisa,
alcanzar banales sueños de risa:
ganar al fútbol, querer al divino…

Ansiar que todo parezca sencillo,
más allá sí existe la panacea;
pero tú debes bailar con la fea
mientras te hunden con el falaz ladrillo.

Vorágine, publicidad, capital:
los dueños del mundo no tienen nombre,
aunque la gris ceniza del hombre
tras la máscara del histrión hace el mal.

No solo el asceta sabe del tedio,
la existencia lúgubre es un axioma.
Tantas veces es sibilina la broma
que el naufragio ya no tiene remedio.

Vivir de la mentira no es buen fuero,
la lucha feroz siempre cambia cosas,
vuelve a épocas oscuras hermosas.
El mundo, no apto para el sincero.

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