31 de diciembre de 2012

Supongo que besarnos bajo este cielo
de bombas, sería otra estúpida
pero deliciosa locura;
así que no me beses con miedo,
rómpeme los labios
y si hoy de una vez por todas morimos,
moriremos sin haber temido
ni un minuto 
a las bombas que nos caen encima.
Bésame sin decoro,
porque tarde o temprano seremos 
pasto del recuerdo:
un par de muertos que prefirieron
un beso
a morir enrolados 
en la culpa de una bandera. 



Te                                         Te
quiero                                   quiero
en                                         de 
cada                                      ti
uno                                        y
de                                         toda
tus                                         en
besos                                     ti
como si el anterior no tuviera fuga
                                             como
                                             en 
                                             las
                                             calas
                                             llenas
                                             de
                                             amor
                                             donde
                                             me
                                             has
                                            amado

22 de diciembre de 2012

Morir en la cuna del silencio,
cualquier día,
con las cadenas y los nudos
en la punta de los dedos.
Morir.
Tanto por morir de mí...
Todo de cada parte que me odio,
de cada retazo nebuloso.
Eso que jamás se refleja
en los espejos
donde cuelga la vida
que no has elegido morir.
Tanto por morir...
En la barbarie de lo humano,
en la justicia sin vendas;
morir la sonrisa
toda llena de mi felicidad.


21 de diciembre de 2012

Nuestra historia está gravada en paralelo,
como vías de tren que se unen donde callan los ojos.

Líneas de universo que se enmascaran
en la noche de escalpelo.
Átomos desarraigados del pasado,
sueños pretéritos en una encrucijada
que amenaza con subvertir el orden del tiempo,
llenarnos la distancia...

Podríamos aprender a olvidarnos recíprocamente,
pero un final en blanco y negro
reduce la dicotomía:

nosotros, tu y yo,
en el balcón desnudo de nuestros miedos.




19 de diciembre de 2012

En los ojos tengo el núcleo de la muerte,
un camino de sapos
y un cargador vacío que me apunta.
En mis ojos, el afilado estertor
del cuerpo
llena de sangre mis miedos.
Me aplacan infinitas derrotas,
estrellas de sangre,
el ansia irrevocable de morir en la celda
como cualquier otra madrugada.
Tan dentro de mí estás,
que como si fueras mío te pienso.
Y el odio
que me escupes, que me gritas,
ya no me arma ni de un inocuo coraje:
soy la rendición, el humillado
vencido por el tiempo y por sí mismo,
con las manos tan vacías
como siempre y con la muerte
en el núcleo de mis ojos.

4 de diciembre de 2012

En los alfileres de la madrugada
mi soledad monta
un palacio de tristeza indómita;
me asaltan cien ejércitos
todos sin ojos ni banderas.

Tú y yo, el baile de la muerte.

Sombras frágiles de retaguardia:
un futuro que huye por las venas abiertas,
y los labios que abandonan su rojo
por una vida de otoños
que crepitan tras las puertas.

Tú y yo, el aire de la muerte.

En los alfileres de la madrugada
aún sueña el prófugo
descolgarse de sus besos,
soñar en la intemperie desbocada,
evitarse otra temporada
en el infierno.

Tú y yo, la sombra de una fotografía.

3 de diciembre de 2012

Volveremos a vernos, quizás,
cuando la luna de tus ojos escriba
en mi sepulcro la dulzura
de tu ausencia febril.
Cuando se rompa la cola de la madrugada
y el silencio se cobije en las notas
mudas de nuestro amor.

Volveremos a vernos, quizás,
cuando alguna revolución haya fracasado
porque los besos solo son besos
y el eco de la muerte
asusta hasta a los gatos.
Cuando despierte de este ahogo
que llora sin mí.

Volveremos a vernos, mañana,
o en la inefable niebla de mi almohada;
donde recuerdo esos ayeres
que hoy se clavan en mis manos
como puñales de fuego.
Volveremos a vernos, quizás,
cuando ya no te diga nunca más
que te quiero.



19 de noviembre de 2012

Sueña la calle sentir los latidos,
vaciar sus ojos de hambre,
romper la noche que se precipita
sobre sus hombros.
Y en ese equívoco soñar eterno,
los pétalos de ciudad,
las manos de cielo,
se aprestan en un sueño de
hormigón y humo, fabril y distante.
Sueñan las calles otro mejor destino:
uno de muros blancos, 
de besos espirales, de pechos
que no arranquen la muerte
bajo la ventana sorda.
Soñamos en las calles rotas,
huérfanos de futuro,
los que aprendimos a querer
con la vida en los talones.

Palestina

¿Fueron los fusiles o los hombres?
La muerte bajo el umbral cómplice,
la muerte en los ojos sin cuencas,
en la sangre que corre sin venas...
en el silencio de la noche de cristal.
¿Quienes hicieron de ti, muerto,
lágrima en el desierto, rabia inane?
El plomo también llora su desdicha,
en las fuentes del delirio colorado,
en la pulcritud sórdida sin huesos.
La muerte en ti, y en nosotros.
¿Fue acaso el gatillo o el silencio?
Muerte en el compás incierto
de sus graves corbatas crueles;
tanta muerte en esos rudos tanques
muerte en los despachos viejos.
¿Fue tu silencio o el gran misil,
vivo, quien trajo nuestra muerte?

13 de noviembre de 2012

El deterioro de la madrugada en mis ojos;
danza del placer efímero.
El alba susurra sinsabores vacuos;
monedas de un destino frágil
lloran en un abismo
connivente con el delito.
Los surcos azules, las manos sin cielo:
sábanas frías en los albores
de la consciencia.
La noche se deshace lenta;
la ciudad sin árboles y sin caras
suplica un día más de vida.

12 de noviembre de 2012

Nuestro amor sin cristales,
sin quimeras enturbiadas por nubes;
amor de mar desnudo
sin escudos inmunes.
Duermen tu boca y nuestro amor desnudo
en la orilla sin lumbre
de un mañana prófugo,
dejando que nuestras manos subyuguen
designios amarillos.
Mirar la madrugada sin volumen,
morir en tus pestañas,
ver el azul que sube
en el rincón descalzo:
amor sin cristal, amor que nos cure.


5 de noviembre de 2012

Esperar el amanecer durmiendo,
sin reparar en lo sublime y triste,
en lo adusto y dulce, en el despiste
oscuro y en lo difícil riendo

de la noche, es la blanca y sórdida 
desolación del que gana culpable;
la lisonjera cumbre, lo inefable
de una casta gris, de la gente mórbida.

Llorar en el claustro de la tristeza,
levantar las manos, alzar el grito,
soñar el cambio de un mundo maldito
si lo hierático es tu gran proeza,

no es sino una fútil pretensión.
La sangre parla como un torbellino,
la lucha en la niebla es el camino
recio que levanta la revolución.






27 de octubre de 2012

«Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie»
T.Adorno

I
Silencio; podemos llorar,
al compás de nuestra infamia,
amores de cristal, tinta
roja y lágrimas mezcladas
con el acíbar promiscuo
de nuestra miseria ingrata.
Podríamos anegarnos 
en besos de falsa calma,
que el odio reverberase 
sin mirarnos ni a la cara.
Pero el precio de cielo es
impagable, cuando se hace
trizas un mundo que acaba.

II
Nada, no resiste nada.
Qué es un corazón roto,
qué es el tiempo que escapa,
cuando el que sufre es el otro;
su pobreza, su esclava 
servidumbre por un oro
lleno de desdén y sangre,
de su infortunio ignoto
donde el amor no se gasta.
Qué es desamor inodoro
si el hedor del pobre es muerte;
qué es tu querida sin rostro,
aséptica e incólume,
si el hambre aún los mata, si
claman las nubes su lloro.




24 de octubre de 2012

soneto

Sueñan tus ojos el silencio grave 
de la mañana lívida, reposa
inane, cruel, lánguida y hermosa
tu pulcra tez de indiferencia suave.

Tu indolencia es la cámara sin llave
que apresa el corazón, que rebosa
a la razón, la desazón odiosa
que hace que el hastío en mí se clave.

Y declinas tan estricta el porvenir
ante tus veleidades caprichosas,
que el mañana por el hoy se ha de ir.

Y el amor que no cesa, que no para,
y la sangre espesa, llena, onerosa...
que se vierte roja, que se dispara.



20 de octubre de 2012

Contra todos

Ni jazmines, ni elefantes de Oriente;
ni dios, ni profecía.
Ni siquiera tus labios
empañan la mustia faz de esta vida.
No hay epíteto de siete mares,
ni esbelta metáfora que me diga
una verdad desnuda:
el próspero sueño fue pesadilla.
Nada se oye en el presente cetrino,
nada se sabe en la distopía.
Silencio en el aula.
Murió la poesía.
Nos cambiaron el amor
y el desamor de los versos de orilla,
y los paraísos artificiales
sucumbieron ante su gran mentira.

Torres de marfil especulándose,
el arte que olvidó la rebeldía.
El arte para mentir
bajo el signo de la economía.








18 de octubre de 2012

Silva arromanzada de nostalgias y sueños

El letargo de la noche se cierne
llenando los silencios de vacío.
Un ácido negro,
en los rincones de mi alma perdido,
se busca a sí mismo,
te busca a ti, en mis venas de hilo.
¿Cuando fue que se llevó la mañana
ese amor cautivo?
¿Cuando podré dejar
de olvidarte en un sueño prohibido?
El rumor mudo de la ciudad calla
un invierno tranquilo
y recuerdo tus labios de verano
al final del camino.


30 de septiembre de 2012

Lejos de nosotros.
Despertar en la desidia
de los que no tienen mañana...
Besos en las huellas
de tu partida
y un final angosto
que socava el dulce trazo
que me abraza
en la noche ignota.

30 de agosto de 2012

soneto

Mírame en los ojos de la derrota
ciego por el silencio del vacío.
Mírame con los ojos del impío,
mira mis sueños en la bancarrota.

Caen las ilusiones como una gota
cae inmiscuyéndose por el río.
Cae el telón como un invierno frío
en la trinchera de un alma rota.

Y el mañana sopla incertidumbre;
la soledad que atrae a las cadenas
muerde las noches de luna cerrada.

A cada paso, se aleja la cumbre
prometida por ese dios mecenas.
Es el cuento que termina sin hada.


16 de agosto de 2012


Aprovechando el revuelo mediático que se ha formado a partir de las acciones de protesta del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores) en los supermercados, donde todos sabemos ya qué ocurrió y cómo así que, es innecesario el intento de desprestigio alegando los mismos motivos que ha esgrimido en su favor la extrema derecha—, es preciso pensar la protesta más allá de lo que supuso la propia acción (tal como reclaman los sindicalistas, fueron actos simbólicos, cuyo ulterior fin no era otro que poner en tela de juicio aspectos candentes de la sufrida sociedad del estado).
modo de incisopor todos es sabido (y si no es así, ahora lo sabréis) que el castellano es una lengua tradicionalmente de cultura y muy ricatanto en sus expresionescomo en su léxico. Y eso, ha suscitado que algunosde forma subrepticia y ladinahayan querido servirse de ellasubyugarla a su antojo, para beneficiarse en sus propósitos más que turbiosMediante el eufemismo y el sinónimo relativose ha querido dotar y cargar de connotaciones negativas —incluso delictivas— la protesta del SAT. Como uno siempre urde las palabras al gusto de sus intereses, mi propuesta léxica para describir lo ocurrido en los supermercados es “expropiación”, que suena muy revolucionario.
Mi reflexión rehuye a tratar la expropiación de los supermercados de la forma que se ha hecho en los medios manipulados por el capital. Es evidente que llenar diez o quince (ni ciencarros de comida, no va a sofocar la hambruna generalizada que se sufre actualmenteni mucho menos va a crear puestos de trabajoPero es que en ningún momento se ha pretendido tal cosa. Como se ha repetido hasta el hartazgo por los dirigentes del SAT, el objetivo de la acción era provocar una reacción en los medios y en la sociedad en general, para conseguir que se hablase más en los medios masivos de aspectos como las familias desahuciadas o que no tienen ingresos, en lugar de dedicarse a teorizar sobre la “prima de riesgo” y otros aspectos económicos que la gente de a pie ni les va ni les viene.
Si tenemos en cuenta cómo ha trascendido este suceso, nos percatamos de que el éxito ha sido rotundo en todas sus formas. Ni en sus mejores presagioslos dirigentes del SAT, cuando organizaron esta acción, pensaban que iba a tener la repercusión mediática que ha tenidopor ciertoque todavía coleaaunque también han debido de pagar el precio: represión. A pesar de ello, la publicidad —gratuita— queun sindicato de clase humilde como el SAT, ha recibido es impagable. Además, la posibilidad de exponerdebatir sobre ideología, ideas políticas y propósitos, y transmitir un discursoque los medios obvian casi siempre, en “prime time” de diversos programas televisivos —es decirun discurso que llega a una cantidad ingente de personas— es un logro insólito, a la par que descomunal, para una agrupación obrera como el SAT.
Llegados a este puntoentramos en cuestiones de estrategia. La crisis y sus múltiples interpretaciones han dado lugar al nacimiento o resurgimiento de debates sobre temas olvidados (comopor ejemploabordar el capitalismo en sí, como sistemaalgo que no pasaba más que en reducidos círculos después de la caída del bloque soviético) y, por consiguiente, a nuevos grupos y entes políticos (15-M con toda su variedadizquierda transformadora y oportunistas como UPyD, además de partidos al estilo “Tea Party”). Dentro de esta mezcolanza política heterogénea, vamos a fijar nuestra atención en la aparición de un elemento nuevo en el espectro político que empieza a tener relevanciauna izquierda que se proclama anticapitalistapero que nace cortando de raíz cualquier reminiscencia con las experiencias anticapitalistas anteriores, es decirqueriendo librarse del pesado yugo soviético.
Lo nuevo que aporta (o aspira a aportaresta nueva tipología política —dentro del espectro político occidental—, es una mayor comprensión y unas políticas dirigidas en favor de los intereses del pueblo llano, en detrimento de la relajada y privilegiada existencia que ha tenido la clase dominante durante muchísimos años. En realidadnada nuevo. La novedad que se introduce se halla en los referentes donde esta izquierda se mira. Esta izquierda transformadora se identifica con los principios del llamado “socialismo del siglo XXI”, es decircomo ya he dicho más arribaquiere desligarse de cualquier parecido posible con lo que fue el difamado comunismo de la Guerra Fría, para buscar sus ejemplos en los países latinoamericanos donde gobierna la izquierda (un fenómeno reciente como la Venezuela de Hugo Chávez y dirigentes como Correa, Evo Morales...).
Además de las diferencias ideológicas que se puedan tener con las políticas del “socialismo del s.XXI” (también son innegables sus logros para la población autóctona), esta nueva izquierda —que se permite el coqueteo con el marxismo y es capaz de abominar el comunismo— se distingue de la izquierda tradicional (a la que suelen tratar con despreciopor querer innovar en los métodos de protestade acción... que se han usado tradicionalmentePor lo tantoentre sus sesudas tareashabitualmente vemos como reformulan y repiensan métodos de representación y/o de protesta que se adapten a las necesidades de los sujetos contemporáneos. (Es que ya sabéis, en el paleolítico marxiano no había ni cambio climático...)
Ahora es cuando viene la pregunta del millón. ¿Qué habrán pensado todos estos estudiosos de la nueva izquierda al ver que una protesta tan simple como lo del Mercadona ha supuesto todo lo que ya hemos expuesto? ¿Qué cara se les habrá quedado a los aduladores del 15-M? Con esto, quiero reivindicar la validez atemporal de los métodos de lucha de los que se ha servido durante largo tiempo la clase obrera para encontrar su dignidad, permanentemente mancillada. Con esto, quiero reafirmar el valor de las huelgas, de la acción sindical, de la agrupación de clase, que son tratados, por la izquierda transformadora, como métodos anacrónicos e inservibles.  Así que, menos pancartas ingeniosas y más expropiar supermercados.

11 de agosto de 2012

Guerra fría

Dos chicos que rondan los veinte años, esperan sentados cualquier cosa que no sé. Mientras tanto, charlan animadamente al tiempo que hojean una revista. El intercambio de opiniones sobre las modelos que protagonizan las páginas del "magazine", a medida que avanza el tiempo, va subiendo de tono hasta culminar en lo más vulgar y obsceno: "se la metía toda" dice uno, mientras salpica las gastadas páginas con su saliva espesa (o casi). El otro le replica: "qué va... ¿no ves? ¡no tiene tetas!". La pretensión con la que viste su expresión asqueada, le haría pensar a uno que en su vida ha conocido sobre la existencia de espejos; su poco talento para existir como materia es más que evidente. Además, la cosificación espeluznante y normalizada del cuerpo femenino cual un objeto de consumo más (algo en lo que el capitalismo ha centrado todas sus fuerzas) ya deja entrever cuál es el nivel de los tertulios acerca de los estudios feministas y de género y su interés en abordar tales temáticas.
Desconozco en qué tipo de derroteros dialécticos se han perdido, pero cuando vuelvo a poner atención en su diálogo, la cosa es bien distinta. Están incurriendo en el terreno de lo "íntimo" y uno de ellos (el típico que siempre lo sabe todo), insta al indeciso a que deje de verse, para siempre, con una chica (¿su novia? al menos, algo parecido) que parece no caerle demasiado bien; según sus palabras, porque no le reporta más que problemas y disgustos a su "amigo". (Siempre ellas, eh, mira que son...) La situación va adquiriendo un interés recóndito; la pareja, no se molesta en procurar que todo lo que vociferan sean escuchado por mí, sin tener apenas ni que esforzarme. Tras la imposición de su ya consejero, -por cierto, una orden que no parece tener ganas ninguna de esconder bajo la pomposidad su propósito; hosca y directa- el otro, confiesa con un rubor diáfano que su estado anímico no se encuentra en plena forma: "estoy jodido, estoy amargado" le comenta mientras clava sus ojos en la frialdad de las baldosas del suelo.
   (Reflexión del narrador: "En mi opinión, nada humilde, en estas situaciones, aunque uno tenga una opinión muy elaborada sobre alguien, en este caso la novia o ex novia del amigo, antes que nada, prima el bienestar del amigo; así que, consejo: aunque la novia de vuestro amigo sea la mismísima Espe Aguirre, no le digáis que "Es una puta que solo quiere follar, que nunca te ha hecho ni un detalle, que no te ha dado ni 5€ para gasolina" porque, probablemente, esto sea contraproducente para con tu amigo y la amistad que os une).
Pues el consejero (ya le dejamos este apodo), yendo en contra dirección de cualquier método amigable, se dedica a verter su enlodazada opinión sobre la chica, pero, ¡no solo la suya, también le confiesa lo que piensan todos sus amigos (comunes) sobre la susodicha! El otro, ya abatido del todo, musita levemente cuáles son sus motivos para quererla, aunque en ningún momento niega lo que el otro ha dicho; pero de sus confesiones se desprende una actitud reacia a la disposición habitual que uno tiene para el amor, como si lo que le une a esa chica fuera algo tan abominable como irremediable.
El consejero prosigue con su ya habitual retahíla desprovista de tacto, aunque en un momento de inspiración lúcida, le aconseja a su amigo que no se puede estar con alguien en quien no confías. Dicho así, parece algo muy razonable, incluso lógico, pero las palabras textuales dan cuenta de la bajeza moral de este: "No puedes estar con una tía que no puedes dejar salir, porque no sabes qué te hará". Con esto, ha encontrado un filón, el punto débil, y lo machaca. "Vale, si tan buena es, déjala salir... Si tanto confías en ella...". El otro, aturdido y confundido no sabe qué decir.
Cuando vuelvo a recuperar de nuevo el hilo del diálogo, el nivel de los argumentos del consejero ya empieza a incurrir en lo esperpéntico. Tirando de tablas y experiencia (porque claro, si es consejero a algo se debe) le recrimina dos cosas: su debilidad y su hermetismo. Le culpa por sucumbir a los posibles encantos de la chica y reincidir en ello, además de exigirle mayor atención a los consejos que le dan los de su alrededor, pues solo quieren lo mejor para él. Usando su ejemplo como axioma, se dedica a prevenirle sobre las argucias y astutas tretas que las mujeres no dudan en emplear, con el fin de ablandar el corazón del hombre y conseguir su perdón. En este momento, el machismo provinciano, la mentalidad neandertal que puebla las mentes aletargadas de muchos especímenes, se viste de gala para acudir radiante a su cita: "¿Qué pasa, que te ha llorado? Las tías lloran cuando quieren y lo hacen muy fácil [sic]; a lo mejor están con otro tío y hablando contigo por teléfono y se ponen a llorar... a mí me lo han hecho muchas veces. Hazme caso a mí, que peor que yo seguro que no lo has pasado por las tías."
Estas son las últimas frases que entiendo y mi asombro es tan mayúsculo, que pierdo la noción de la realidad divagando entre pensamientos y preguntas que se dirigen al mismo lugar: "¿qué ha pasado? ¿cómo puede haber gente que todavía piense así?"
(Nota del narrador: con ejemplos de este calibre, queda patente y demostrado que una sociedad mejor, pasa, además de por incontables elementos imprescindibles, también por el fomento de un pensamiento feminista que conciencie a una gruesa capa de la sociedad que ha asumido e interiorizado el rol subordinado de la mujer como una ley natural).

9 de agosto de 2012

Tus ojos

Eran tus ojos, aquella madrugada de estertor renqueante;
eran tus ojos, otra vez.
Tu amor y el mío, como un trabalenguas
debajo de las cortinas rojas
que esconden las ausencias.
Eran tus ojos,
cuando el mundo supo que nosotros
jamás seríamos el tarde
de un final demasiado previsible.
Eran tus ojos de fondo de mar y sol agosto
los que se miraban en el futuro,
solo tus ojos.
Mis palabras, mis besos, mi yo; todo
estaba en tus ojos.
Encarcelado en la penumbra trágica
del recelo, el recuerdo de tus ojos,
volverá a morir
en la saliva de tu retina.


4 de agosto de 2012

La verdad siempre es metálica
y suena a nudo en la garganta de la noche.
La verdad de los ricos,
los culpables los demás.
Exhibiéndose al mejor postor
en un burdel elegante,
solo apta para los más intrépidos,
se atreve con cualquier
filigrana, la verdad.
La verdad tan poco honesta
engalanada con alhajas;
y la otra, la verdad de gesta taciturno,
sufre denostada como
un perro abandonado.
Cómplices de la verdad rentable;
de esa verdad que tanto
es silencios.

23 de julio de 2012

Todo

Encontrando la nada de la mentira. 
En el hielo de la mirada renace
todo lo que no he sido.
Ojos azules como el mar verde;
cuánto soñado en blanco y negro,
cuánto perdido en el vértigo de tu cintura.
Ceniza en los labios
donde ya ni aflora el orgullo.




3 de mayo de 2012

Volvimos a ser pequeños en la mirada del tiempo,
haciéndome el nudo de tus besos
tras las noches de luna rota.
Volvimos a ser un trazo fugaz,
un soliloquio hambriento de palabras
que buscaba lobos y colmillos
en los ojos del sueño.
Volvimos a ser los de siempre, tan lejos,
con las manos frías
y el corazón en la orilla del mar;
la piel de los días, las rejas del hoy,
inveterados cuerpos fúnebres
que se inmiscuyen en la rabia multitudinaria.
La cicatriz de tus labios rompe
la ciudad por dentro.
Volvimos a ser latidos y desmayos,
desmanes exentos de la afilada
línea del horizonte.

15 de marzo de 2012

soneto de modas

Gafas de sol y peinado moderno,
galán y florero, siempre a la moda,
ser maquillaje y silicona toda,
vivir un disfrute trivial y eterno.

¿Leerse un libro? En el infierno,
retoques, centímetros, rimel, ropas;
gimnasios, músculos, bares de copas,
corazones vacíos, manjar tierno.

Idolatría, alienación vivaz
de quienes quieren jugar contra el tiempo,
paroxismo egoísta, marcas, suero.

La competición se ejecuta tenaz;
físico griego y cerebro harapiento
no te quieren a ti, quieren dinero.

5 de marzo de 2012

Soneto de clase

Escapando del todo que no pasa,
muertos y vivos encaran la afrenta.
Mientras que el mundo agonizar intenta,
la vida se resume en una tasa.

Sin dejar de repudiarme la masa
que al fatal y atroz destino tienta,
hasta la muerte me parece lenta
cuando a la triste injuria no arrasa.

Miran los pobres sus campos ajados,
sus crines yertas, desidia contumaz,
detrás, la cruz del pecado original.

Los ricos, hartos, al poder atados,
retozan en su felicidad falaz,
sin oprobio, en su edén terrenal.