10 de septiembre de 2011

como pedirle fresas a tu boca,
pensarme otro más sin más,
tan azul cemento,
tan silencio como nos hacen,
tan culpa como deuda,
no deja de ser otra
inocente pretensión delirante;
un juego de lazos.
y tras los últimos resquicios
de tu fuga de otoño triste
y mis ojos rotos
por mirar sin cristal,
caen los obuses impacientes
con la risa abrumadora
que acompaña el silencio
que siembran.

2 comentarios:

  1. La ultima estrofa es brutal...

    "caen los obuses impacientes
    con la risa abrumadora
    que acompaña el silencio
    que siembran."

    Dibuja en mi mente una imagenterrible...

    Un placer visitarte ;)

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  2. adhiero al comentario anterior. ese fragmento de cadencia exquisita.

    saludos.

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