29 de septiembre de 2011

Dime que no, que tus besos no,
que tú no y que yo tampoco.
Dime que no otra vez
y cánsame las partituras del no.
Dánzame un no
en las entrañas de la ciudad.
Pero dame el aguijón
que se ahoga en mi piel
y duele como un no,
y me duele como un amor de no.
Dime un no de hiel
un no sin estrella universo
y así acabamos de morir bajo
un otoño que seduce
con ojos de azul fiel.

27 de septiembre de 2011

los todo

ya dije no a los besos coca-cola
y aún siento la claustrofobia de vuestros sueños visa
en la pequeñez de antros lúgubres;
no quiero morir con una vida fútbol a la espalda,
con una vida nada y las ganas escuálidas.
el odio es la redención de los cuerdos,
por eso odio las parejas televisión,
las parejas de tarde con ese tufillo de amor zara
y resquicios de algún romance bmw.
quiero engullir toda la felicidad anoréxica,
la infidelidad pasarela y la tristeza
de esos cerebros contrato temporal,
hipoteca y niños.
adiós a las noches mc donal's,
adiós a las noches careta de ebrio recuerdo.
todo lo que no sabéis os posee,
la ventana, la manzana, la gran manzana,
todo lo que ignoráis os hace presos
de una incultura de cincuenta estrellas.
pero yo ya dije no a la verdad internet,
a la ciudad monopolio
y vivo como solo pueden los cuerdos,
con el odio debajo de los libros
y un amor rojo, bien rojo.
los lunes en el estómago,
la penumbra de la ciudad en un bolsillo
y las mariposas en el destierro
de tus labios.
pero los mártires siguen sin un nombre
en las esquinas,
los dientes blancos de la madrugada
se clavan como tú,
en un horizonte de pestañas.
y la indiferencia no sabe leyendas,
no enciende llamas,
porque detrás de estos versos
todo sigue siendo tan real
como tú, que ya no estás.

16 de septiembre de 2011

nada nos hace libres

tantas veces como hemos hecho tigre la noche
y de tantas noches que se han
hecho olvidos.

nos hemos peleado en el rojo
de los besos,
pero antes, ellos dieron
la herida de sus voces
al vacío.

tanto que nos hemos querido,
y aún cuando me abrazas,
puedo notar las cadenas que tanto han callado
en un ayer gris.

10 de septiembre de 2011

como pedirle fresas a tu boca,
pensarme otro más sin más,
tan azul cemento,
tan silencio como nos hacen,
tan culpa como deuda,
no deja de ser otra
inocente pretensión delirante;
un juego de lazos.
y tras los últimos resquicios
de tu fuga de otoño triste
y mis ojos rotos
por mirar sin cristal,
caen los obuses impacientes
con la risa abrumadora
que acompaña el silencio
que siembran.

5 de septiembre de 2011

porque sólo mis manos desiertas,
porque sólo con mis delirios de papel mojado,
porque sólo tú tienes el adiós en el pelo.
porque con el silencio en el bolsillo
y los demonios en el asfalto...
porque el trueno nos rompe antes que la luz,
porque me haces trenzas la noche
y me devoras el acertijo detrás de la oreja
y porque el mundo es más rojo,
más beso, más todo...
cuando me quieres de verdad.

4 de septiembre de 2011

la victoria del humo

las esquinas huelen a revancha
bajo el alfiler rojo
de las noches de trapo

y se respira la ingenuidad de lo
que nunca fue.

las deidades aún saben odiarnos
pero la verdad agoniza
en nuestros labios,
en las derrotas incumplidas
y en las promesas
tonelada.

el odio jamás nos hará
cómplices
ni la refriega tendrá un veredicto.

por encima de la muerte
siempre suena la triste victoria
del humo.

1 de septiembre de 2011

También yo esperaba sentado en ese cuchitril hediondo que las horas fueran desgranándose. El mañana se resistía a llegar, las horas mustias se agarraban a la zozobra de la noche intentando prolongar una agonía incesante. El tango de la madrugada y la voz del alba espetaban vehementes contra serenidad dormida. La calígine pálida era ya inamovible, los sueños cercenaban la realidad y tú dormías en esos besos que no nos dímos. Quedan lejos esas mañanas abrazadas de sol bajo. Sí que llegó esa mañana, y con ella los disturbios, la fiebre, la quemazón en las mejillas.

Ayer volvímos a descorchar días, a robarnos las sonrisas... pero cuando vuelvan las tardes marrones, las calles teñidas y los kilómetros, dónde estarán esas mañanas de arena, esas olas relajadas, ese tórrido despertar.