27 de agosto de 2011

¡cuánto a odio saben tus derrotas!
cuánto odio cuando dices no,
cuando dices zero
y las manzanas se ahorcan en su tumba
para volver a morir
y decirte:
"fue tu culpa"

también la noche es negra
golondrina,
también las calles siguen
sin ojos,
también tú, pierdes
el juego.

23 de agosto de 2011

Los ojos en el agua

Todos pensaban que algún día, de sus ojos, crecerían árboles. Los miraban con fijación buscando cualquier cambio, pero lo único que mutaba era su color ruborizado y rojizo que empujaba hacia fuera.
Tenía las pecas contadas y estratégicas, un pentagrama en la espalda y el silencio del interrogante susurrándole en los labios inertes.

Tenía el beneplácito de las sombras, y el séquito tras de sí, menguaba los atardeceres con el ímpetu de sus deseos.
Esos viejos nocturnos de la costa, botella y cielo en mano, contaban leyendas de quien fuera, en su juventud anhelada, la desdicha de las tormentas y el yugo de los valientes. Se les palidecía el rostro mientras la brisa salada silvaba entre sus barbas y recordaban esos ojos en el agua. Tan inalcanzables, tan lejos, tan sibilinos...

Y esa mañana de Diciembre quedó escrito. La mañana nunca despertó y el gris comía los tejados y la ojalata de las ojeras. Quebrantando el hastío helado de la mañana, sólo un grito roto y deshilachado.

-¡Tenía los ojos en el agua!






21 de agosto de 2011

aunque no lo creas, las calles siguen vacías;
solas, como la madrugada insidiosa
y azul en la que decidiste marcharte.
calles vacías donde sólo
se apean bombas silencio,
bombas corbata.

aunque no lo creas, la ciudad es un trámite,
porque la muerte se esconde
en la luz de las farolas

y yo aprendí a amar ahogando
los párpados
en el mediterráneo.

17 de agosto de 2011

ahí

donde nada pasa, donde nunca ocurre
donde no.
donde los enamorados
se odian
con la nevera vacía

y los platos jamás vuelan
y los reproches
quedan siempre ajenos
a la pantalla.

ahí, hemos visto el sol dormir
tras las campanas
y el silencio.

ahí, buscando esa grieta dentro
de nuestros ojos,
sabemos que a besos, no se
rompen cadenas.



10 de agosto de 2011

debajo de esos billetes también duelen
las mentiras;
las traiciones, los abusos...
no tienen eufemismo.

tú, como todos, mírate y dime,
si no es que
los que se conforman
con pisar el suelo,

si a esos a quienes el cielo
les queda por encima
de los sueños,

a esos, para quienes los diseños
y las marcas
son las horas sucias
del trabajo, dime:

¿no lloran tan bien como tú,
aunque llores con las manos llenas
y tirando los pétalos
de un corazón descolchado?



3 de agosto de 2011

crecimos

crecimos perdiendo juego tras vida;
y los sueños,
recalcitrantes como un pan duro,
nos urdieron las mentiras
de doble fondo.

rojos, como la sangre que
aún tenemos,
como la rabia que nunca huye.

salíamos siempre tarde
buscando un principio con lazo,
pero esas copas
ya ríen en otras vitrinas
sin reír su victoria,

sino la derrota, la nuestra.

crecimos con la muerte en la solapa
de nuestras camisas
rotas.

crecimos, pero aún
crecemos.

1 de agosto de 2011

sueños por estrenar

ellos sabían el gris de la exclusividad
y que la condición es una
niebla entreverada;

querían la elipse de los besos
y aún así, seguían contra leyenda,
lanzando palabras
por la ventana
de un tren alérgico al vapor.

siempre ese pájaro detrás del cielo,
contra ese pájaro
arrojaban la furia de tener

los sueños por
estrenar.