29 de abril de 2011

cuando nadie mira

Cuando nadie mira,
desordena los jardines de
babilonia en su pelo
catarata; un escuadrón
de luciérnagas
tormenta hace malabares
con su desnudez de
catarsis y tigre y
la casualidad quiere
hacernos morir saciados
en el tesoro de sus ojos
verde prístino.
Todo vale para
deshacer  el hechizo:
tres cuartos de tuerca y
lengua de dinosaurio.
Entonces, este garabato
de escondrijo ahorca
mi aliento y
adoro cada minúscula
de su belleza oasis,
cada colmillo
que nos rompe la
noche.

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