11 de febrero de 2011

Tener alas

Acostumbro a mirar
el mismo pedazo de vida
por una gran ventana;
a creerme estar allí,
siendo cirio, en medio
de la pléyade de tundra y
creo que todo desfallece,
polvo del que no gusta,
ni del blanco billete ni
del que nos hace lila.
Cuando abro los ojos
la paradoja también de negro
tocada y hundida.
Acostumbro a mirar y
a no hacer nada más.
Me gustaría tener alas.

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