9 de febrero de 2011

Busco

Busco el erizo de media tarde,
la Luna que sólo sonríe
fuera de la ciudad,
el cinco en el espejo y
la cola de gato al final
de la interrogación.
La querella al doblar la calle,
los escarabajos de las
muecas apacibles,
el óbito de la soledad y
la silueta en la acera.
Busco mis huellas dactilares
cuando barro estrellas
debajo de tu piel;
el amor en las vías
que liberan el horizonte y
busco los meandros que
me marean hasta
tu cintura de media noche.
Busco otro antídoto
sin descargas eléctricas,
un colador que limpie el cielo,
que pueda seguir mirando
el blanco de tus ojos
sin lluvia de ruedas aridendo.

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