11 de febrero de 2011

25

25 de nubes en las paredes
cuando tú no estás.
25 de dormir abrazándome,
de cerrar los ojos para volatilizarme,
cerrarlos muy fuerte.
25 de seguir odiándome,
todavía, después del
tedio y la muerte en el plato.
25 de horas semovientes,
de arañar el cielo de mi habitación,
de roerme las esquinas del alma y
escudriñarme el cráneo,
aún no sé qué busco.
25 de no ser y partirme
como una sonrisa.
25 donde me dejaría el
latido abierto al mundo
para que me creas si
suena el tren.

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