9 de enero de 2011

Orden

Piensa en miles de hormigas.
Buscando el último trozo de pan.
Bajo la suelas.
Miles y miles de hormigas.
Todas ordenadas, cual ejército.
Escuadrones de hormigas que saben
lo que deben hacer pase lo que pase,
y además, lo cumplen.
No piensas en una sola hormiga.
No alabas el esclavismo de una hormiga.
¿Una hormiga? -Impensable-
¡Qué ridiculez! la matas de un soplo.
Entonces piensa en el reguero
de hormigas interminable.
En ese río que no desemboca
lleno de hormigas en fila.
Ninguna de ellas se tropieza.
Ningua de las hormigas habla.
Ni se discuten...
¿Cómo lo harán? -Qué más da-
¿Ya has pensado en todo esto?
¿Querrías, tú, ser hormiga?

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