10 de enero de 2011

el día de antes

Miro como te deslizas áspera,
quieres adelantarte a tus tejanos,
la huida te oprime los cabellos.
Nada se torna encantador bajo esta noche,
se ha olvidado el maquillaje de Luna
y los jazmines perecen sin rubor.
Tú muerdes tu lengua déspota,
yo me la trago, después el orgullo.
En tu cara de trébol pisado
el mohín que desprecias pelea con tu azul;
una sonrisa te queda mejor, mucho mejor,
pero hoy, ni los murciélagos ríen.
Tu silencio se deslaza incesante:
no me crees, dices; y duelen infinitas dagas
lacerándome, recortadas en el pecho;
si tuvieras éxito y no aire, me pegarías...
y yo sólo pienso en tatuarte la espalda
llena de libélulas temblando como yo;
y si supieras un ápice de verdad
ahora estarías rompiéndome los dientes
con el metal de tu besos.
Quieres que me zambulla en el acíbar
que corroe hasta el metatarsiano;
te debo el sabor de la "vendetta"
aunque yo no sea artífice.
Tú mereces tener "algo mejor"
y yo soy tu "algo mejor"
que entre bostezos devora, de las nubes,
sus mejillas llenas de rosas.
¿Es nuestra deuda para con
el hacedor de las casualidades
por hacernos así: de un fuego casual?
Encarcelada en una bufanda frondosa,
te veo lacónica, desnundando los ojos;
y así te quiero y te querré,
bajo la misma piel, con otros tejanos...

1 comentario:

  1. Buenas noches Genis: me agradaría publicar un poema tuyo en mi blog, si estás de acuerdo

    Pedro Donangelo
    www.elpoetaocasional.blogspot.com

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